¿Y usted, en que anda?
Ya antes me había pasado; había puesto un Nick que
sonaba medio apocalíptico (“yo no creo en nada, yo no creo en nadie mas”) en el
msn y casualmente la gente ahí si me escribía.
Ahora de nuevo, pero por unas fotos de facebook
(no, no unas fotos apocalípticas ni nada, solo las fotos de un cumpleaños susceptibles de chisme). Primero una llamada de mi ex novia, que al menos esta vez no me madreo como cuando no le conté de mi grado (lo bueno es que ya se como hacer para que me llame así sea de ves en cuando y para insultarme). Luego una amiga me escribió por msn. Lo mas chistoso fue lo casual: “yo nunca te había visto conectado”… que curioso, yo si. Pero bueno, al menos al final si me confeso que era para averiguarme el chisme y finalmente eso es honesto y valido.
Sueno un poco rabón y resentido, y la verdad es que si. Sobre todo con mi ex novia, (la primera) ella nunca me llama, puedo recordar perfectamente sus ultimas cuatro llamadas: la mas reciente, para reprocharme, la anterior además del reproche casi para mentarme la madre, y las otras dos anteriores para pedirme favores.
Definitivamente yo no soy el mas atento y el que este pendiente de la gente, y si nos hemos alejado a sido tan culpa mía como de ella. Entonces no entiendo porque soy yo el malo del paseo.
Finalmente tampoco es que yo halla hecho nada al escondido, si bien como dije antes, yo no suelo contarle nada a nadie, tampoco me escondo ni tapo ni nada. A nadie he llamado a contarle nada, quien se ha enterado de mi a sido porque ha hablado con migo, y no me refiero a conversaciones profundas y trascendentes, tan solo preguntar ¿y ud en que anda?
Y la reflexión final.
Precisamente por este tipo de cosas he trato de no estresarme ni emputarme por como son las cosas. Las personas somos así: no llamamos y descuidamos con mucha facilidad a quienes nos rodean, y esa es la pura honto. Así que es normal que no lo llamen a uno y por lo tanto no hay ni que estresarse ni juzgar. Pero la moraleja es, entonces, que si uno quiere hablar con alguien, no tiene mas remedio que llamarlo, porque ese alguien (como todos nosotros los alguienes) no va ha hacerlo
Una nota final: miren lo bonito y casi simbólico que se vuelve eso de llamar. Deja de ser la simple acción
relacionada con el teléfono y se vuelve un Llamar con mayúscula.
