Desde hace como dos semanas que no la veo. Antes estuve ocupado, así que era un despropósito buscarla, hablamos un par de veces por teléfono y ya.

Este sábado va hacer ocho días que la llame, no estaba en su casa, y ahí supe que no nos veríamos, sin embargo insistí y la llame al celular (tenia que hacerlo, para sentirme mas tranquilo); le pregunte que “en que andaba” y me dijo que estaba donde un amigo, que “porque?”. Le dije que para ver si hacíamos algo, pero ya en tono de: “mmm... no, no tranquila... no importa”. Ella me pregunto si iba a estar en mi casa y yo le dije que si, pero en tono de: “mmmm... no se... quizás” que algo tenia de cierto, porque mi tía me había dicho que fuera a su casa, pero yo igual no pensaba ir. Quedo en llamarme si “algo”. No me llamo, tampoco esperaba que lo hiciera (aunque de verdad me hubiera gustado).

Ayer mi padre me dio plata para cargar el teléfono, porque había promoción; las ultimas veces que me había dado plata para eso me la había gastado en otra cosa, pero hoy compre una tarjeta pequeñita, quería mandarle un mensaje; es que no quería llamarla, las ultimas veces había sido yo quien la había llamado (aunque bueno, no es que yo llame muy a menudo, ni sea el que mas llame), y además desde hace rato que ella no lo hace. Quería mandarle un mensaje, porque son supremamente poco comprometedores, inocuos y simples, pero son chéveres, como que dicen “¡oeee! Sigo vivo y, además, me acorde de ti” aunque en realidad no digan nada.

Ya por la noche, temprano, sonó el celular, era un mensaje, creí que era de ella, quería que fuera de ella. Era un mensaje de Movistar para contarme de la promoción que hoy acababa...