Una niña de ojos achinados y cejas prominentes
Esto lo escribí como el lunes o el martes, pero solo hasta ahora lo publique
Una niña de ojos achinados y cejas prominentes, de baja estatura y de una manera de vestir supremamente simple.
Se emociona al hablar escapándosele unos gestos infantiles que delatan su edad.
Increíblemente montadora, cosa sorprendente (o mas bien a la que no estoy acostumbrado) en una mujer; ¡QUE PASO CON LOS VALORES, ES QUE YA NADIE RESPETA A LOS MAYORES!
Desde que la vi me llamo la atención, parecía de los primeros semestres, pero un sábado y la biblioteca es mas el lugar de nosotros los “viejos” (y por como estoy escribiendo, parece que fuera yo un otoñal profesor describiendo a una “lolita” y no otro estudiante mas, apenas unos años mayor) y no de los “primiparos”
Pasó varias veces frente a mí buscando algo que no encontraba, una vez y luego dos veces más casi seguidas, como perdida, trate de indagar que estudiaba pero no había nada que delatase su carrera. Vestía un buzo negro, jeans y tenis de esos de skater, pero como los Vans de alguna época que tanto estuvieron de moda. Dejaba ver un poco de sus interiores coloridos, detalle que me pareció simpático tanto como desconcertante pues eran, también, como de skater, (o como los usan algunas de esas tribus descendientes de los punks) pero ni sus pantalones (que no estaban caídos y mas bien eran muy “normales”) ni el resto de su ropa permitían encajarla dentro de ningún cliché y como dije era mas bien “normal”.
Se sentó en una mesa atrás mió y decidí dejar de verla, pues tendría que voltearme demasiado sacrificando cualquier discreción posible (mas tarde ella me diría algo que me hizo pensar que igual había sido poco discreto).
Luego de un rato mas bien largo cogio los libros y se levanto, se acerco a mi y dijo algo como que yo iba a pensar que estaba loca. Luego me pregunto si se podía sentar y así nos quedamos hablando hasta que nos echaros de la biblioteca.
Fue chévere conocer a alguien nuevo y pasar un rato agradable, he estado un poco ermitaño y depresivo y bueno que lo aborden a uno resulta bastante interesante y sobre todo sentir algo de feeling como que sube la moral, no tanto por hacerse ilusiones, sino por no sentirse, precisamente, tan ermitaño, como resignado a renunciar de una vez por todas a las habilidades sociales.


Anyrka dijo
Es un hecho real o es ficcion?
Si es ficción: Me encantó el relato, especialmente el final y eso de "renunciar a las habilidades sociales"
Si es real: Me encantó más, ajja, primero pk me recordo a un amigo, M, que últimamente ha estado diciendome q se siente mas ermitaño de lo común (y esk él es bastante huraño, pero buena persona, agradable si no lo haces enojar) Y segundo, pk estoy muy de acuerdo, conocer de la nada a una persona es una experiencia curiosa cuando uno es algo timidón, callado o mas observador que parlanchín.
Saludos!
21 Abril 2007 | 01:40 AM