Silencio, solo escuchen como me derrumbo como me parto por dentro y me ahogo.
No hagan caso, ¿que podrían hacer?
Cada palabra la condena que yo ya conocía y lo de siempre “Numero2EnTuLista” otra ves tatuado en carne viva por si acaso lo había olvidado. “el hablo de buenos trabajos” y yo aquí con mi buzo desteñido un domingo en la biblioteca pasando de “amigo” mordiéndome un codo y a punto de estallar.
No puedo mujer, no puedo. ¿Por qué bienes a mi? Me lleno de rabia de dolor ¿Por qué vienes a mí? ¿Qué quieres de mí? NO PUEDO
Será mejor así, que seas tu la que te alejes? O quedare entonces en el desastroso papel del amigo tampax?
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